Orientación a padres y crianza
Por la Lic. Rocío Ruth Vida, Psicóloga (UBA). M.N. 80364 / M.P. 75688
Criar plantea situaciones para las que nadie recibió formación previa. Los criterios cambian de una generación a otra, las recomendaciones que circulan se contradicen entre sí, y las estrategias que funcionaron durante años dejan de servir cuando el chico cambia de etapa.
Este es un espacio de trabajo para madres, padres y adultos a cargo. No es un espacio de tratamiento para el niño ni de evaluación de sus dificultades: el foco está puesto en las herramientas de crianza y en el vínculo, desde el lugar de quienes crían.
Motivos de consulta frecuentes
- Dificultades para poner límites, o límites que se ponen y no se sostienen
- Berrinches, oposición y desafío constante
- Problemas de conducta o de rendimiento en la escuela
- Dificultades en el sueño, la alimentación o la autonomía
- Manejo de pantallas y tiempo de uso
- Hermanos con conflictos permanentes
- Cambios de conducta después de una separación, una mudanza o una pérdida
- Adolescencia: comunicación, aislamiento, salidas, autonomía
- Diferencias entre los adultos sobre cómo criar
- Ansiedad o inseguridad en los chicos
Cómo se trabaja
Evaluación de la situación. Se reconstruye qué está pasando concretamente: en qué momentos aparece la dificultad, qué se intentó hasta ahora, qué resultado dio cada intento. Muchas veces la estrategia utilizada es razonable, pero se aplica de manera inconsistente y eso anula su efecto.
Comprensión de la etapa. Buena parte de las consultas se acomodan cuando se entiende qué es esperable para la edad. Un berrinche de un chico de tres años y una respuesta desafiante de un adolescente de catorce cumplen funciones distintas y requieren respuestas distintas.
Herramientas concretas de crianza. Se trabaja sobre modos específicos de intervenir: cómo formular un límite para que sea comprensible y sostenible, cómo manejar el momento de mayor escalada, cómo usar el reconocimiento de lo que sí funciona en lugar de intervenir sólo sobre el problema, cómo construir rutinas que reduzcan la fricción cotidiana.
Acuerdos entre los adultos. Cuando los criterios difieren, los chicos quedan en el medio y las estrategias pierden efecto. Una parte importante del trabajo es construir acuerdos que ambos puedan sostener, aun cuando los estilos personales sean distintos.
Trabajo sobre la propia historia. La manera de criar se apoya, muchas veces sin advertirlo, en la experiencia de haber sido criado. Reconocer qué se está repitiendo y qué se está intentando compensar da margen para elegir.
Sobre la culpa
La culpa aparece con frecuencia en estas consultas y suele ser un obstáculo. Los adultos que consultan tienden a evaluarse con una exigencia que no aplicarían a nadie más.
Criar bien no significa no equivocarse. Los vínculos toleran los errores; lo que los sostiene es la posibilidad de repararlos. Buena parte del trabajo consiste en poder salir del juicio permanente sobre uno mismo para recuperar capacidad de acción.
Cuando la consulta involucra el vínculo entre varios integrantes de la familia, puede ser más pertinente un abordaje de terapia familiar. Si las diferencias de crianza están atravesadas por un conflicto de pareja, conviene revisar terapia de parejas.
Mi formación incluye cursos específicos en terapia cognitiva con niños y adolescentes (UBA y CEA Salud) y en integración escolar. Podés ver el detalle en sobre mí.
Para consultar por este espacio, podés escribirme.
Preguntas frecuentes
¿Tiene que venir mi hijo a las sesiones?
En la orientación a padres, no. El espacio es para los adultos a cargo. Se trabaja sobre las herramientas de crianza y sobre el vínculo desde la posición parental. Si en la evaluación surge que el niño o adolescente necesita un espacio propio, se plantea y se coordina la derivación correspondiente.
¿Esto significa que estamos criando mal?
No. Consultar es una decisión de cuidado, no el reconocimiento de una falla. La crianza no viene con instrucciones y cada etapa plantea situaciones nuevas para las que nadie está preparado de antemano.
¿Pueden venir los dos progenitores?
Es lo recomendable cuando ambos participan de la crianza, porque buena parte del trabajo consiste en construir criterios comunes. También funciona con uno solo, y es habitual en familias monoparentales o cuando el otro progenitor no está disponible.
¿Sirve si estamos separados y no nos ponemos de acuerdo?
Sí, y es uno de los motivos de consulta más frecuentes. Se trabaja sobre la construcción de acuerdos de crianza que puedan sostenerse en dos hogares, separando el conflicto de pareja de la función parental.
¿Querés consultar por este espacio?
Podés escribirme para coordinar una primera entrevista. Atiendo de lunes a viernes de 09 a 16 hs, por videollamada, para consultantes de toda Argentina.
Otras áreas de intervención
- Ansiedad Es una respuesta emocional a situaciones percibidas como peligrosas. Impacta en nuestro pensamiento y se expresa mediante síntomas físicos y cognitivos.
- Depresión Es un trastorno que puede afectar a cualquiera independientemente de su edad, cultura, nivel educativo o económico. Incide en el estado de ánimo generando tristeza, desánimo o frustración que afectan la vida diaria.
- Terapia de Parejas Los desacuerdos de la vida cotidiana pueden impactar en la dinámica de pareja, deteriorando el vínculo.
- Terapia para Fobias Tratamiento específico basado en la exposición, acompañamiento y orientación terapéutica.