Terapia Familiar

Terapia familiar online

Por la Lic. Rocío Ruth Vida, Psicóloga (UBA). M.N. 80364 / M.P. 75688

Cuando una dificultad se instala en una familia, suele quedar concentrada en un integrante. Se habla del hijo que no estudia, del adolescente que se aísla, del que siempre discute. Ese modo de nombrar el problema tiene una consecuencia: deja afuera el circuito de respuestas que lo sostiene.

La terapia familiar parte de otra lectura. Cada integrante responde a lo que hacen los demás, y esas respuestas se organizan en patrones que se repiten. La intervención se dirige a esos patrones, no a las personas.

Motivos de consulta frecuentes

  • Conflictos que se repiten sin resolución entre padres e hijos
  • Adolescentes con aislamiento, oposición o dificultades de comunicación
  • Familias atravesando una separación o divorcio
  • Familias ensambladas, con la construcción de nuevos roles y acuerdos
  • Impacto de una enfermedad o de una discapacidad en el grupo familiar
  • Duelos que la familia atraviesa de maneras muy distintas entre sí
  • Conflictos entre hermanos que se sostienen en el tiempo
  • Dificultades vinculadas a la migración de uno o varios integrantes
  • Convivencia con adultos mayores y distribución de los cuidados

Cómo se trabaja

Lectura del sistema. Las primeras entrevistas sirven para entender cómo funciona esa familia: quién habla con quién, cómo circula la información, cómo se toman las decisiones, qué alianzas se formaron, qué temas no se pueden nombrar.

Identificación del patrón. Casi siempre existe una secuencia que se repite con precisión. Alguien hace algo, otro responde de determinada manera, un tercero interviene, y el resultado es el mismo de siempre. Poder ver esa secuencia desde afuera cambia la posición de todos frente al problema.

Trabajo sobre la comunicación. Se interviene sobre modos concretos: hablar en primera persona en lugar de atribuir intenciones, poder escuchar sin interrumpir, hacer pedidos explícitos en lugar de esperar que el otro adivine, sostener un desacuerdo sin que se convierta en una ruptura.

Roles y límites. Muchas dificultades se apoyan en roles desdibujados: hijos que ocupan lugares de adultos, adultos que delegan funciones que les corresponden, límites generacionales que se volvieron difusos. Clarificar quién ocupa qué lugar reordena la convivencia.

Reconstrucción de lo compartido. Cuando el conflicto lleva tiempo, la familia deja de tener experiencias positivas en común y todo el contacto pasa a estar mediado por la tensión. Recuperar espacios compartidos que no estén organizados alrededor del problema forma parte del tratamiento.

Sobre el encuadre

Todos los integrantes que participan son consultantes en igualdad de condiciones. No ocupo el lugar de árbitro ni de aliado de ninguna parte, y esa posición se explicita desde la primera entrevista porque es la condición para que el espacio funcione.

Con niños y adolescentes se trabaja de manera adecuada a la edad, con un cuidado particular sobre qué se conversa delante de quién.

Un límite que corresponde señalar: frente a situaciones de violencia o de maltrato dentro de la familia, el abordaje conjunto no es el indicado. Esas situaciones requieren intervenciones específicas de protección. Si estás atravesando algo así, podés comunicarte con la línea 144 por violencia de género, o con la línea 102 por derechos de niñas, niños y adolescentes. Ambas son gratuitas.

Si la consulta se centra en herramientas de crianza más que en la dinámica del grupo, puede resultar más pertinente el espacio de orientación a padres.

Para consultar por un espacio familiar, pueden escribirme para coordinar una primera entrevista.

Preguntas frecuentes

¿Tienen que participar todos los integrantes de la familia?

No necesariamente todos, ni siempre en la misma sesión. Se define en la evaluación quiénes están directamente involucrados en la situación que se consulta. Es habitual alternar sesiones con toda la familia, con subgrupos, o con algún integrante en particular según lo que se esté trabajando.

¿Qué pasa si uno de los integrantes no quiere participar?

Se trabaja con quienes estén dispuestos. Un cambio en la manera de responder de una parte de la familia modifica la dinámica del conjunto, aunque no todos participen. Forzar la asistencia de alguien suele ser contraproducente.

¿La terapia familiar es para buscar al culpable del problema?

No, y ese es un punto central del encuadre. El abordaje familiar parte de entender los problemas como parte de una dinámica en la que todos participan, no como responsabilidad de un integrante. Cuando una familia llega señalando a alguien como el problema, revisar ese señalamiento suele ser el primer trabajo.

¿Cómo se hace una sesión familiar por videollamada?

Pueden conectarse desde un mismo dispositivo si conviven, o desde dispositivos separados cuando viven en distintos lugares. Esta segunda opción es especialmente útil en familias con integrantes en otras ciudades o países.

¿Querés consultar por este espacio?

Podés escribirme para coordinar una primera entrevista. Atiendo de lunes a viernes de 09 a 16 hs, por videollamada, para consultantes de toda Argentina.

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