Tratamiento de la depresión con Terapia Cognitivo-Conductual
Por la Lic. Rocío Ruth Vida, Psicóloga (UBA). M.N. 80364 / M.P. 75688
La depresión no es tristeza intensa ni falta de voluntad. Es un cuadro clínico que modifica el estado de ánimo, la energía, el sueño, el apetito y la manera de pensar sobre uno mismo, sobre los demás y sobre el futuro.
Una de sus características más difíciles es que se autoalimenta. El desánimo lleva a reducir actividades, esa reducción quita las fuentes habituales de satisfacción y contacto, y esa falta profundiza el desánimo. La persona queda dentro de un circuito que se cierra sobre sí mismo, y desde adentro parece que siempre fue así y que siempre va a ser así.
Cómo se manifiesta
- Ánimo bajo o irritable la mayor parte del día
- Pérdida de interés o de placer en actividades que antes importaban
- Cansancio persistente y falta de energía
- Alteraciones del sueño, por exceso o por defecto
- Cambios en el apetito y en el peso
- Dificultad para concentrarse o para tomar decisiones
- Sentimientos de culpa, inutilidad o autorreproche
- Enlentecimiento o inquietud notorios
- Pensamientos recurrentes sobre la muerte
No hacen falta todos los síntomas para que haya un cuadro depresivo, ni su presencia aislada alcanza para el diagnóstico. Lo que define el cuadro es la combinación, la intensidad, la duración y el grado en que interfiere con la vida cotidiana.
Cómo se trabaja desde la TCC
La Terapia Cognitivo-Conductual para la depresión interviene sobre los dos mecanismos que sostienen el cuadro: la retracción conductual y los patrones de pensamiento negativos.
Activación conductual. Es el componente con mayor respaldo empírico. Consiste en reintroducir de forma gradual y planificada actividades que aporten sensación de logro o de disfrute, empezando por objetivos deliberadamente pequeños. No se espera a tener ganas para actuar: se actúa, y las ganas se van recuperando después. Esto rompe el circuito de retracción.
Reestructuración cognitiva. En la depresión los pensamientos se organizan alrededor de tres ejes: una visión negativa de uno mismo, del entorno y del futuro. Aparecen como hechos, no como interpretaciones. El trabajo consiste en aprender a identificarlos, examinar la evidencia que los sostiene y construir lecturas alternativas más ajustadas.
Resolución de problemas. Muchas veces hay situaciones concretas sin resolver que alimentan el cuadro. Se trabajan con un método ordenado, en lugar de quedar en la rumiación.
Prevención de recaídas. La depresión tiene tendencia a recurrir. Antes de cerrar el proceso identificamos las señales tempranas propias y armamos un plan de acción para cuando aparezcan.
Sobre el riesgo
Cuando hay ideación suicida, el tema se aborda de manera directa y explícita desde el comienzo. Hablar de esto en sesión no aumenta el riesgo: lo reduce, porque permite evaluarlo y trabajarlo.
Si en este momento estás atravesando una crisis, comunicate con el 135 desde CABA y GBA, o al (011) 5275-1135 desde el resto del país. Son líneas gratuitas de atención al suicidio, disponibles las 24 horas. También podés acercarte a la guardia del hospital más cercano.
Qué podés esperar
Las sesiones son semanales, por videollamada, de unos 50 minutos. En las primeras semanas el trabajo suele concentrarse en recuperar rutinas básicas de sueño, alimentación y actividad, porque son la base sobre la que se apoya todo lo demás.
Los procesos depresivos no se resuelven de forma lineal. Hay semanas de avance y semanas de retroceso, y eso forma parte del recorrido esperable.
Si querés evaluar si este espacio puede ayudarte, podés escribirme para una primera entrevista.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si tengo depresión o es tristeza?
La tristeza es una emoción, tiene un motivo identificable y va cediendo con el tiempo. La depresión es un cuadro clínico: se sostiene la mayor parte del día durante al menos dos semanas, afecta el sueño, el apetito y la energía, y compromete el funcionamiento cotidiano. El diagnóstico lo establece un profesional en entrevista.
¿Hace falta tomar antidepresivos?
Depende de la gravedad del cuadro. En depresiones leves y moderadas la psicoterapia sola suele ser suficiente. En cuadros más severos la evidencia respalda el tratamiento combinado de psicoterapia y medicación. La indicación farmacológica corresponde a un médico psiquiatra, y de ser necesario se coordina la derivación.
No tengo ganas de nada, ¿cómo voy a hacer terapia?
La falta de ganas es un síntoma del cuadro, no un obstáculo para tratarlo. La TCC contempla esto: se empieza con objetivos pequeños y concretos, calibrados para el nivel de energía disponible en ese momento. La motivación suele aparecer después de la acción, no antes.
¿Se puede tratar la depresión de manera online?
Sí, y en algunos casos ayuda. Cuando el desánimo hace que salir de casa sea difícil, la videollamada reduce una barrera concreta para sostener la continuidad del tratamiento. En cuadros severos o con riesgo, la modalidad se evalúa en la primera entrevista.
¿Querés consultar por este espacio?
Podés escribirme para coordinar una primera entrevista. Atiendo de lunes a viernes de 09 a 16 hs, por videollamada, para consultantes de toda Argentina.
Otras áreas de intervención
- Ansiedad Es una respuesta emocional a situaciones percibidas como peligrosas. Impacta en nuestro pensamiento y se expresa mediante síntomas físicos y cognitivos.
- Terapia de Parejas Los desacuerdos de la vida cotidiana pueden impactar en la dinámica de pareja, deteriorando el vínculo.
- Terapia para Fobias Tratamiento específico basado en la exposición, acompañamiento y orientación terapéutica.
- Crisis Vitales Son sucesos determinados que aparecen en el transcurrir de la vida misma e impactan en el estado de ánimo.