Estrés Laboral

Tratamiento del estrés laboral y el burnout

Por la Lic. Rocío Ruth Vida, Psicóloga (UBA). M.N. 80364 / M.P. 75688

El estrés no es negativo por definición. Un nivel moderado moviliza, sostiene la atención y mejora el rendimiento. El problema aparece cuando la demanda se vuelve sostenida y el organismo no encuentra períodos de recuperación.

Ahí el sistema deja de responder por picos y pasa a estar activado de manera permanente. Es en ese punto donde el estrés empieza a producir consecuencias sobre la salud, sobre el rendimiento y sobre los vínculos.

Cómo se manifiesta

Señales físicas: cansancio que no cede con el descanso, contracturas, dolores de cabeza, alteraciones del sueño, problemas digestivos, enfermarse con más frecuencia.

Señales emocionales: irritabilidad, sensación de estar desbordado, ansiedad anticipatoria al comenzar la semana, desánimo, pérdida del interés por la tarea.

Señales cognitivas: dificultad para concentrarse, olvidos, indecisión, pensamiento rumiante sobre el trabajo fuera del horario laboral.

Señales conductuales: postergación, aumento de errores, aislamiento de los compañeros, dificultad para desconectarse, aumento del consumo de alcohol, cafeína o tabaco.

Cuándo se trata de burnout

El burnout es un cuadro más específico, vinculado al estrés laboral crónico no gestionado. Se reconoce por tres componentes que aparecen juntos:

  1. Agotamiento emocional. Sensación de estar vaciado, sin energía para responder a las demandas del trabajo.
  2. Despersonalización o cinismo. Distanciamiento respecto de la tarea y de las personas con las que se trabaja, con una actitud de indiferencia que antes no existía.
  3. Sensación de ineficacia. Percepción de que el propio trabajo no sirve, acompañada de una evaluación negativa del propio desempeño.

Es más frecuente en tareas con alta demanda emocional y baja capacidad de control sobre las condiciones: salud, educación, atención al público, trabajo social.

Cómo se trabaja

Evaluación de la situación. Se distingue qué parte del malestar proviene de las condiciones objetivas del trabajo, qué parte de los recursos disponibles y qué parte de patrones propios como el perfeccionismo, la dificultad para delegar o la imposibilidad de decir que no.

Trabajo sobre los límites. Muchas veces la sobrecarga se sostiene sobre una dificultad concreta para poner límites, asociada a temores específicos: quedar mal, perder oportunidades, ser considerado poco comprometido. Se trabaja tanto sobre esos supuestos como sobre las habilidades prácticas para plantear un límite.

Reestructuración cognitiva. Aparecen con frecuencia exigencias rígidas del tipo “tengo que responder siempre”, “si delego se hace mal”, “no puedo fallar”. Esas reglas internas mantienen la sobrecarga con independencia de lo que pida el entorno.

Recuperación de la desconexión. Se trabaja sobre la separación efectiva entre el tiempo de trabajo y el resto de la vida, que en el trabajo remoto suele estar completamente borrada.

Decisiones sobre la continuidad. En algunos casos el proceso lleva a evaluar un cambio de puesto o de empleo. La terapia no toma esa decisión, pero aporta la claridad necesaria para que puedas tomarla vos.

Un límite importante

Cuando hay acoso laboral, discriminación o condiciones que vulneran derechos, el problema no es de afrontamiento individual y no se resuelve con herramientas psicológicas. En esos casos parte del trabajo consiste en identificar la situación con precisión y orientar hacia los recursos legales y gremiales correspondientes.

Cuando el cuadro se acompaña de ansiedad marcada o de desánimo sostenido, conviene revisar también ansiedad y depresión.

Para consultar, podés escribirme.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre estrés laboral y burnout?

El estrés laboral es la respuesta de tensión frente a demandas que superan los recursos disponibles, y puede ser transitorio. El burnout es un cuadro de agotamiento crónico vinculado al trabajo, con tres componentes: agotamiento emocional, distanciamiento o cinismo respecto de la tarea, y sensación de ineficacia. La OMS lo reconoce como un fenómeno ocupacional.

¿La terapia sirve si el problema es mi trabajo y no yo?

Sirve, con un alcance definido. La terapia no cambia las condiciones objetivas de un empleo. Lo que sí trabaja son los recursos de afrontamiento, los límites que podés sostener, los patrones propios que agravan la situación, y la claridad para tomar decisiones sobre la continuidad. Cuando las condiciones son directamente nocivas, parte del trabajo es poder reconocerlo.

¿Puedo hacer terapia si tengo horarios de trabajo complicados?

La modalidad online justamente elimina el tiempo de traslado, que suele ser el principal obstáculo. El horario de atención es de lunes a viernes de 09 a 16 hs y la frecuencia puede ajustarse según tu disponibilidad.

¿El estrés laboral puede producir síntomas físicos?

Sí. Contracturas, cefaleas, alteraciones digestivas, insomnio y bajas defensas son manifestaciones frecuentes del estrés sostenido. Es importante que un médico evalúe esos síntomas, porque no todos se explican por el estrés.

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Podés escribirme para coordinar una primera entrevista. Atiendo de lunes a viernes de 09 a 16 hs, por videollamada, para consultantes de toda Argentina.

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